ESTATAL


El pequeño Moisés regresa la felicidad a sus padres

* Rebasada por la emoción de haber recuperado a su pequeño de tres meses de edad, la joven madre agradece al gobernador Javier Duarte de Ochoa su respaldo
* Siempre tuvimos confianza en las autoridades, expresan los padres emocionados
* Yo les agradezco a todos por tener a mi hijo en mis brazos, comentó emocionada
Poza Rica, Ver., 29 de agosto de 2012.- “¿Dónde estabas, mi bebito, dónde estabas?”, le repetía Maricela García García, rebasada por las lágrimas de emoción, a su pequeño hijo Moisés, tras haberlo recibido de los brazos del gobernador Javier Duarte de Ochoa, en el auditorio del Hospital Regional de esta ciudad.
“Yo agradezco tanto por tener a mi hijo entre brazos, que lloro y lloro de tanta alegría”, dijo la joven madre, luego de meses de dolor, incertidumbre y angustia después de que se hijo haya sido sustraído el pasado 9 de mayo en este mismo hospital, por una mujer que, disfrazada de enfermera, ingresó, se lo pidió para bañarlo y no volvió con él.
Hoy ese episodio de su vida concluyó. El llanto es de alegría. Las palabras, los gestos, todo gira en torno de la algarabía de tener en sus brazos al pequeño de casi cuatro meses, que les sonríe.
A Maricela aún le tiemblan los brazos por la emoción, mientras sostiene el biberón que alimenta al pequeño Moisés: “A los cuatro días de nacido, decidimos ponerle ese nombre bíblico, porque Moisés estuvo a la deriva como nuestro hijo y fue recuperado”, explica el feliz padre, Onésimo Reyes de Luna.
“Fueron tres meses y medio muy difíciles. Yo no lo creía, tardé en creerlo, en entender qué me estaba pasando. Los amigos y familiares siempre nos apoyaron y nos dijeron que confiáramos en que Moisés aparecería y confíe porque, cuando uno tiene a todos sus hijos, es rico”, asegura.
El matrimonio, que vive en Zacate Colorado, una comunidad del municipio de Tihuatlán, tiene otras dos pequeñas de 12 años y un año ocho meses. “Todos estos días estuvieron de mal humor, como indignadas, no estaban bien, y era porque no tenían a su hermanito con ellas”, recuerda el padre.
El empeño del gobernador Javier Duarte de Ochoa por encontrar al niño, en el DIF, en la procuraduría y la buena voluntad de la gente permitieron encontrarlo, reconocen los padres. En todo este tiempo, Onésimo no escatimó los pocos recursos para buscar y tocar puertas en la búsqueda de su hijo, incluso estuvo presente exponiendo su caso en programas de transmisión nacional, para lograr su objetivo.
“Agradezco a toda la gente que nos ayudó, empezando por el gobernador Duarte de Ochoa. Le decimos a la gente que tenga un problema parecido que confíe en las autoridades, porque, aunque nosotros sentimos que pasó mucho tiempo, finalmente, Moisés está con nosotros”, expresó el emocionado padre.
Reunidos, en familia, hablan y toman aire sintiendo el alivio que da ver a su familia reunida, completa. Onésimo explica que no tiene estudios, que sus recursos laborales son saber pintar casas, chapear, “entrarle a lo que haiga” para subsistir. Maricela es ama de casa. Ahora, dicen, hay que seguir adelante.
“Ahora lo primero que vamos a hacerle es su presentación. Todavía no tenemos fecha, pero se la vamos a hacer, y saliendo de aquí del hospital vamos a agradecerle a Dios porque nos devolvió a nuestro hijo, así como devolvió al Moisés de la Biblia a manos de una madre cariñosa”.
Es un momento de intensidades. Micrófonos, incontables destellos de cámaras fotográficas, las cámaras de televisión hacen incómodo el momento.
A la mujer que sustrajo a su hijo, el 9 de mayo, no le desean mal, al contrario. Están agradecidos con la vida, tienen su corazón y alma en paz. “No le agradezco que nos lo haya quitado, pero sí le agradecemos que nos lo haya cuidado, que lo haya alimentado, porque pudo haber hecho cualquier cosa con él. Dios es grande y sólo le damos gracias”, concluye Onésimo mientras reúne a su familia que sale ahora, de nuevo, completa, papá, mamá y sus tres hijos a iniciar un nuevo capítulo en su vida.

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