COLUMNA


Sin temor al miedo

ALMA GRANDE

Por Ángel Álvaro Peña

En otros tiempos, por estas épocas prelectorales, la simulación trataba de borrar la poca memoria de los mexicanos acerca de las contradicciones del poder.

Ahora, frente a la ola de desprestigio y cinismo, nada se hace para evitar que sea evidente la mentira y el proceso de manipulación siga vigente y triunfante.

Las reformas estructurales que se anunciaron benéficas para la población ahora muestran su verdadero rostro al momento en que se pagan los servicios derivados del petróleo y de la energía eléctrica, son cada vez más caros. El gas LP aumenta cada mes y los supuestos precios, producto de las reformas, no fueron capaces de bajar los precios sino de subirlos.

Ni siquiera por ser tiempos electorales la escalada de aumentos se detiene, eso quiere decir que dichas tarifas no están ya en manos del gobierno sino de grupos que desde afuera de la administración pública imponen sus precios, pero también sus criterios políticos. A pesar de que el presidente de la República ha repartido grandes sumas de dinero a los medios, y con ello condiciona la crítica hacia su gobierno, el descontento social aumenta.

Con ello aumenta también el desprecio hacia todo lo relacionado con el partido en el poder que no será beneficiado con votos en las elecciones del 1 de julio debido a esta serie de agresiones contra la economía de las familias mexicanas.

Los medios han sido cooptados por la publicidad que se entrega desde los Pinos condicionando los contenidos y la manipulación hace más fácil su efecto. La desmemoria es el principal factor para que el poder se perpetúe.

El presidente del PRI señaló que jamás ha contribuido económicamente en algún medio de comunicación, más allá de lo que se establece en el modelo de comunicación política que le corresponde a cada partido político por igual y en porcentaje de acuerdo con la votación recibida en las elecciones federales.

Ochoa Reza consideró que gran parte de las confusiones de la publicación del diario norteamericano New York Times, “no obedecen al ejercicio libre de la profesión periodística que se vive en nuestro país” tanto a nivel nacional como en los medios estatales. Es decir, que los gobernadores son los que condicionan los medios de sus estados con dinero y canonjías; sin embargo, la información del diario estadounidense habla con toda precisión del gobierno federal.

El reportaje señala que a pesar de que prometió regular la publicidad oficial, Peña Nieto es el presidente que más ha gastado en este rubro en la historia de México, casi dos mil millones en los últimos cinco años.

Lo cierto es que se trata de un sexenio fallido, como ningún otro. El Plan Nacional de Desarrollo que debe evaluarse periódicamente simplemente no ha cumplido ni siquiera la mitad a menos de un año de terminar el sexenio.

Los rubros que tienen que ver con el combate a la pobreza carecen de información, la tarea que da vida a los discursos de más de la mitad de los funcionarios de la actual administración pública y que tiene que ver con la guerra a la miseria, simplemente no están actualizados.

Pero todo esto no es nada si vemos que el principal descrédito de la oposición, —desde luego de izquierda, porque la derecha ahora la representa el PRI y no el PAN—, tiene como origen el miedo que desde el poder se infunde contra la oposición, principalmente contra Morena, cuyo líder ha sido satanizado a través del miedo desde hace 18 años.

A lo largo de este tiempo se ha mostrado quién es el verdadero peligro para el país, cómo hacer de alguien a quien no le permitieron terminar un periodo de gobierno para poder evaluar su actuación, y poder calificar si en realidad era un peligro para México.

Así, el miedo ha sido infundido entre la población desde diferentes trincheras a lo largo de los años. Ahora, el peligro para el PRI es que la gente se dio cuenta de que ese miedo es artificial, infundido, prefabricado, mal intencionado, tramposo.

Y deberá enfrentar un nuevo enemigo que es el grupo de mexicanos que no temen al miedo, que han develado por sí mismos las patrañas de un viejo que envejece en cada intento por rejuvenecer.

Los titubeos sobre la necesidad urgente de fortalecer o cambiar a sus dos candidatos, el primero hacia la Presidencia de la República, y el segundo para la gubernatura de la Ciudad de México, parecieran mostrarse sin sonrojo ante unos electores que empiezan a darle la espalda al tricolor de manera irreversible.

Ante la información acerca de la triangulación de recursos, exhibida en un diario estadounidense, que realizaron los gobernadores César y Javier Duarte, acompañados por el ex gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre, hacia el PRI, el líder nacional del tricolor quiere inculpar de una acción semejante a los panistas al declarar que “se investigue lo que se ha publicado en un portal de noticias, que revela que Damián Zepeda, dirigente del PAN, está involucrado en el desvío de recursos del gobierno de Sonora, del ex gobernador panista Guillermo Padrés, para financiar la campaña para la alcaldía de Hermosillo”.

Acusó al líder panista de desviar los recursos, mientras era diputado federal, a través del Consejo Estatal para la Concertación de la Obra Pública con el fin de construir obras, que él inauguraba.

“Damián Zepeda perpetró estos actos delictivos desde que se desempeñaba como diputado federal durante el periodo 2012-2015, precisamente cuando Ricardo Anaya era presidente del PAN; Zepeda consiguió con su apoyo la canalización de recursos del estado a la ciudad de Hermosillo”, dijo.

En fin, el PRI pareciera no tener los suficientes elementos como para enfrentar una contienda electoral en equidad de circunstancias. Todo los desfavores, pero más que nada y sobre todo, el exceso de sus militantes contra las arcas del gobierno y su adicción a la corrupción… PEGA Y CORRE.- Las madres del Colectivo Solecito Veracruzano colocaron un árbol navideño en el zócalo de Veracruz, cada esfera era el rostro de uno de los cientos de desaparecidos que hay en la entidad veracruzana, cuyos paraderos no sólo se desconocen sino que se señala a los gobiernos de Fidel Herrera y Javier Duarte como culpables de algunas de esas desapariciones de manera directa o indirecta… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.


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